Holaaa!
En esta entrada voy a hablar sobre Célestin Freinet, un pedagogo francés, que aunque no sea tan famoso como pueden serlo María Montessori o Jean Piaget, sus ideas me han parecido muy interesantes porque siguen estando muy presentes en la educación actual.
A veces pensamos que la escuela siempre ha sido igual, pero Freinet demostró que hay diferentes formas de enseñar y aprender, más participativas y más cercanas a la realidad del alumnado.
Freinet fue un maestro del siglo XX que no estaba de acuerdo con la escuela tradicional basada en la memorización, el silencio y los exámenes. Él creía que el alumnado aprende mejor cuando participa activamente en su propio aprendizaje y cuando lo que se hace en clase tiene un sentido real. Para Freinet, la escuela no debía ser un lugar donde solo se escuchara al profesor, sino un espacio donde se dialoga, se experimenta y se trabaja en grupo.
Una de sus aportaciones más conocidas es la importancia de
la expresión libre, especialmente a través de la escritura. Freinet
defendía que los alumnos escribieran sobre sus propias experiencias, opiniones
o intereses, en lugar de limitarse a copiar textos de los libros, algo de lo
que nosotros estamos muy acostumbrados por desgracia. Hoy en día, esta idea se
puede ver reflejada en muchas aulas cuando se trabaja con blogs de clase,
diarios personales, redacciones creativas o proyectos donde es el alumnado quién
elige el tema.
Otra idea clave de Freinet es el aprendizaje cooperativo. Él pensaba que aprender no es algo individual, sino social, y que el alumnado aprende mucho cuando trabaja con otros. Actualmente, esto se refleja en actividades como los trabajos en grupo, los proyectos cooperativos o el aprendizaje basado en proyectos, donde cada persona tiene un rol y todos dependen del trabajo de los demás. Este tipo de actividades no solo ayudan a aprender contenidos, sino también habilidades importantes como la comunicación, la responsabilidad o el respeto.
Además, Freinet defendía una escuela más democrática,
dónde se tenía en cuenta la opinión de los alumnos. Por ejemplo, proponía
asambleas de clase para tomar decisiones, resolver conflictos o proponer ideas.
Hoy en día, esta idea se vea en muchas aulas a través de asambleas, tutorías
participativas o normas creadas entre todos, lo que hace que los estudiantes se
sientan parte del grupo.
Y ya por último, Freinet apostaba por una educación conectada
con la vida real. Creía que la escuela debía preparar para la vida, no solo
para aprobar exámenes. En la actualidad, esta idea se refleja (aunque no
siempre) cuando se trabajan situaciones reales, problemas del entorno,
proyectos relacionados con la sociedad o actividades prácticas que ayudan a
entender para qué sirve lo que estamos aprendiendo. Esto hace que el
aprendizaje sea más significativo y menos mecánico.
Y ahora que os lo he presentado, habréis entendido el porque
me ha parecido interesante. Su manera de pensar se acerca mucho a la LOMLOE, y
después de haberla dado en clase, me parecía el momento perfecto para
presentaros a Célestin.
No sé si lo conocíais, pero yo por lo menos no. Si vosotros
tampoco, pues espero que os haya servido para conocer una persona nuevo que era
y es importante en nuestro mundo, el mundo de la educación.
Adioooos.
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