Holaaa! Como ya leísteis en mi presentación, para mi el amor es algo super importante, y como futuros docentes, creo que el amor tiene que estar presente en nuestras aulas. Pero el amor no es solo mostrarles cariño a los niños, sino que ellos se quieran a si mismos, comprendan y controlen sus emociones, tengan respeto hacia los demás… Y para que los niños sepan hacer todo esto, la escuela tiene que ayudar a que ellos entiendan lo que sientes y sepan gestionarlo.
Desde pequeños, los niños experimentan emociones muy
intensas que todavía no saben identificar ni expresar. Esto influye
directamente en su comportamiento, en la convivencia en el aula y en el
aprendizaje. Por eso, trabajar las emociones desde edades tempranas es clave.
Uno de los referentes más importantes en España en este ámbito es Rafael Bisquerra, quien defiende que la educación emocional debe formar parte del día a día del aula. Según él, desarrollar competencias emocionales como la conciencia y la regulación emocional ayuda a mejorar el bienestar personal y social del alumnado.
Pero no voy a hablar mucho más de Rafael Bisquerra, porque mi intención de esta entrada es daros algunas estrategias o actividades que podéis usar en un futuro en vuestras aulas para ayudar a los niños a su desarrollo emocional.
🌈 Estrategias para Educación Infantil
El rincón de las emociones
Esta propuesta está pensada para niños de Infantil, usando el
juego y lo visual.
En el aula se crea un rincón fijo dedicado a las
emociones. En este espacio, los niños pueden ir de manera libre o guiada, cuando
necesiten expresar cómo se sienten. El rincón cuenta con imágenes grandes y
coloridas de emociones básicas (alegría, tristeza, enfado, miedo y calma),
peluches o muñecos que representen emociones, cuentos emocionales (El
monstruo de colores, Cuando estoy enfadado). El rincón tendrá cojines
y alfombra para sea acogedor, y también se puede añadir un espejo para que los
niños observen sus expresiones faciales.
Cada mañana, durante la asamblea, los niños eligen la
emoción con la que se sienten identificados y explican (si pueden) por qué (el
profesor les puede ayudar). No tiene por qué ser obligatorio hablar, con señalar
o mostrar la tarjeta ya es suficiente. A lo largo del día, el docente puede
invitar a los niños a volver al rincón si se produce un conflicto o una emoción
intensa.
Con esta estrategia/ actividad, ayudamos a los niños a reconocer sus emociones, a que aprendan a expresarse sin miedo, sintiendo que el aula es un sitio seguro.
Esta actividad consiste en una maleta o caja decorada
que “viaja” por el aula y ayuda a los niños a identificar y expresar emociones
de forma lúdica.
Dentro de la maleta hay diferentes objetos que representan
emociones básicas, como un corazón de peluche (alegría / cariño), un pañuelo (tristeza),
una pelota antiestrés (enfado), una linterna (miedo)… Añadiendo la profesora
tantos objetos como emociones básicas se le ocurran.
Cada día, uno o dos niños son los encargados de abrirla y
elegir un objeto. A partir de ese objeto, la profesora guía una pequeña
conversación adaptada a su edad, con preguntas sencillas como “¿Qué emoción
es?”, “¿Cuándo te has sentido así?”, “¿Qué podemos hacer cuando sentimos esto?”
Los niños pueden tocar, observar y jugar con los objetos, lo
que facilita mucho la comprensión emocional, sobre todo cuando son pequeños. De
nuevo no se obliga a hablar, señalar, imitar o simplemente escuchar también
forma parte del aprendizaje.
Esta estrategia les ayuda a aprender a reconocer emociones básicas, relacionar emociones con situaciones cotidianas y normalizar que todas las emociones son válidas.
🎒 Estrategia para Educación Primaria
El diario emocional del aula
Esta estrategia está enfocada a Primaria, donde los niños ya tienen mayor capacidad de reflexión y expresión escrita.
Cada alumno dispone de un diario emocional, que no se evalúa ni se corrige, sino que sirve como espacio personal. Una o dos veces por semana, la profesora propone una breve pregunta o situación para reflexionar, por ejemplo: "¿Qué emoción has sentido hoy en clase?", "¿Qué te ha hecho sentir orgulloso esta semana?", "¿Cómo resolviste un conflicto con un compañero?".
Después de escribir, se puede realizar una puesta en común
voluntaria en pequeño grupo, fomentando la escucha y la empatía. En esta actividad la profesora acompaña, guía y ayuda a poner nombre a las emociones, pero sin juzgar.
Esta actividad les ayuda a desarrollar la conciencia y regulación emocional, a mejorar la expresión escrita y oral y fomenta la empatía y el respeto
Integrar estrategias como estas en el aula no supone grandes cambios en el currículo, pero sí un impacto en los niños. La educación
emocional es una necesidad real para formar personas capaces de comprenderse a
sí mismas y a los demás, haciendo una educación más humana e innovadora.
Espero que os sirvan estas estrategias en un futuro. Adiooos.
PD: Esta entrada la tenía pendiente desde el inicio del curso. Sergio me habló sobre Rafael Bisquerra, alguien de quién yo nunca había escuchado hablar, y por eso he querido, aunque fuese un poco, que vosotros también le conocieseis. Estas estrategias las he escogido porque en mi colegio se están usando y me gustan. Para ayudarme a redactarlas o explicarlas le pedí ayuda a Chati, pero siendo yo después quien las redactaba, dándoles mi manera personal de escribir.
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